A MI MADRE (Julio Florez)
· Todavía el dolor ara en su frente;
se humedecen sus ojos todavía;
sus ojos ¡hay! Donde también el día
radió como en las cumbres del Oriente.
Huyen las tempestades de mi mente
cuando los dedos de su mano fría,
se hunden, temblando, en la melena mía
y amorosos la erizan blandamente.
Ella es el astro de mi noche eterna;
su limpia luz en mi interior se expande
como el lampo del sol en la caverna.
¡Yo la adoro!... La adoro sin medida,
con un amor como ninguno, grande
¡Grande!... ¡a pesar de que me dio la vida¡
~Para leer mas sobre las madres pulsar en los enlaces de abajo
· Todavía el dolor ara en su frente;
se humedecen sus ojos todavía;
sus ojos ¡hay! Donde también el día
radió como en las cumbres del Oriente.
Huyen las tempestades de mi mente
cuando los dedos de su mano fría,
se hunden, temblando, en la melena mía
y amorosos la erizan blandamente.
Ella es el astro de mi noche eterna;
su limpia luz en mi interior se expande
como el lampo del sol en la caverna.
¡Yo la adoro!... La adoro sin medida,
con un amor como ninguno, grande
¡Grande!... ¡a pesar de que me dio la vida¡
~Para leer mas sobre las madres pulsar en los enlaces de abajo