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Pude haberlo soñado, un día acaso
fui el alma y la carne de otro niño,
fui distinto una vez
tuve una almohada
y un lugar en la mesa, y una espera,
y una blanca piedad
a mi costado.
Todavía
no crecían en torno las malezas
del encierro, ni el búho
todo sombra
nos blandía su grito.
Cuánta espina y qué invierno tan severo.
No nací todavia, soy el beso
que se quiere sembrar,
violín, gemido,
desasido, disperso amor
y ansioso.
Ya te elegí, prefiéreme, infortunio
que nos torna sin signo
a distinguirnos,
todos iguales de dolor
y solos,
unos más tristes que otros, el tercero
de la fila, prefiéreme
vencidos
los más viejos once años, no me dejes.
Como en cuclillas, sembrado en ti,
brotado,
quiero nacer, crecer, llegar a niño
Será verano, será mujer ternura,
sol el nido, sol el brillo del aire
y un rezago
madre el cuerpo trigal.
Seré el susurro
del azúcar, adentro, en el jugoso
corazón del racimo.
Madre mía posible; madre
y mía.
Si me quieres contigo, si me llevas,
si me aprietas a ti, si me asimilas
a tu voz, a tu piel, a tu sonrisa,
a tu manera de ser feliz,
es cierto,
será verano frutal, tú serás plena,
yo seré por tu amor,
desde ti,
niño.
(Matilde Alba Swaan)
En homenaje a esta excelente escritora

firma en mi libro de visitas,por favor
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